
En el actual contexto hipotecario en España, las condiciones crediticias son cada vez más estrictas. Aunque los tipos de interés se mantienen en niveles relativamente bajos, las principales entidades bancarias ya han anunciado que no contemplan nuevas rebajas.
Además, el porcentaje de financiación sobre el valor de la vivienda (LTV) se sitúa ligeramente por debajo del 80%, lo que limita la cantidad que los bancos están dispuestos a conceder en una hipoteca.
Si a esto sumamos el elevado precio de la vivienda en 2025, el resultado es claro: muchos potenciales compradores quedan fuera del mercado. Uno de los principales motivos de rechazo es la elevada ratio de endeudamiento de los solicitantes.